Quise abrir los ojos y ver el mar, esa luna blanca y grande, ese inmenso cielo negro salpicado con sus estrellas, como las pecas en la dulce cara de Romina.
Quise ver el día iluminado por ese Sol, ese astro Rey al que tanto veneramos y debemos, esas nubes blancas de algodón que nos deja ver el cielo azul, como los ojos de Romina.
Quise ver las montañas completamente blancas, nevadas, salpicadas por azúcar glasé, como las tartas de Romina.
Quise ver los bosques, con sus árboles inmensos, sus animales escondidos por la negrura de las sombras, por la tranquilidad de su silencio, como los atardeceres con Romina.
Quise respirar hondo cuando tenía algún problema, pensar en ella para serenarme, recordar sus manos y su corazón latir, en las noches en que me quedaba durmiendo en el pecho de Romina.
Quise recordarte Romina, pero ella ya no está, ya se me olvidó su olor, sus manías, sus advertencias, sus renuncios, sus enfados, sus gritos, sus risas, sus sonrisas, sus escotes, sus reproches.... en definitiva se me olvidó Romina.
LA LEYENDA NEGRA*
Hace 8 años
2 comentarios:
¿Romina Power, tal vez?
Romina es en la filosofia parreñil, la infancia, la vida, el primer amor, no se, tomalo como quieras....
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