jueves, 21 de mayo de 2009

PARANOYA

-¿Cómo llegamos a esto?
-Supongo que la monotonía.
-Sabía que dirías eso, es la respuesta más fácil que puede dar un hombre.
-¿Qué quieras que te diga? ¿Me invento una excusa?
-No, que seas valiente.
-¿Más valiente que decirte que no te amo?
-Eso no es verdad.
-¿Y por qué crees que miento en esto?
-Porque eres un mentiroso, y siempre lo has sido.
-Tienes razón.
-¿Y te quedas tan ancho?
-Si te digo que no te amo, miento, en cambio si te digo que soy un mentiroso, me crees.
-¿Qué te ha pasado?
-¿Desde que nací o en estos últimos años?
-No me saques el humor irónico ahora, por favor, no es el momento.
-Es lo único que me queda para parecer cuerdo ante el mundo.
-Quítate ya esa careta, hazlo por quien tú creas que debieras hacerlo, ya que si por mí no es.
-No hay nadie por quien debiera quitármela.
-Reacciona ya, te queda poco.
-Mejor que no veas como soy en verdad.
-No me daría miedo.
-Te aseguro que sí.
-¿Cómo lo sabes?
-Soy el único que vi a la bestia cara a cara.

1 comentario:

EDUARD dijo...

Sí, sí, paranoia.