miércoles, 3 de junio de 2009

VINI, VIDI E NO RETORNARE...

Supongo que con el paso de los años aprendes a valorar las cosas, tu primer beso, tu primera vez. Pero como esta última cosa es como me siento al volver de Roma.
Era algo que siempre quería hacer, entre mis rankings mentales sobre ciudades (o paises) que quiero visitar, Roma había estado entre las 5 primeras. Y estando allí no disfruté en casi ningún momento de estar haciendo algo que quería hacer. La ciudad está bien, se come muy bien, los monumentos son una huella inolvidable e inimaginable de nuestros antepasados, las chicas están muy bien, pero no es la ciudad de mi vida, ni mucho menos.
La gente es muy mal educada, son muy antipáticos, tienen una red de transporte público demasiado básico (por no poner los verdaderos adjetivos que tenía pensado estos días atrás), y son estúpidos a morir. Parece mentira que los camareros quieran una propina, por la manera que te tratan, y los comerciantes que quieran sacar adelante sus negocios con la simpatía y buen humor que te demuestran.
Siempre había considerado que los españoles y los italianos éramos primos hermanos, por lo de latinos y tal, pero estaba muy equivocado.
No puedo generalizar con toda Italia, pero entre romanos o barceloneses, que quieres que te diga, no hay color, aquí una cola es una cola, y si has de esperar, pues haces de tripa corazón y te esperas, si te importa lo que quieres ver, y si no, coges y te vas, no te cuelas después de estar esperando una hora y media bajo la lluvia en San Pedro del Vaticano, como nos pasó a nosotros.
Son un cúmulo de cosas, que han hecho que valore muy poco este viaje a nivel tanto cultural, como de ocio.
Como puse en el título, por mi Roma, puede continuar siendo la "ciutá eterna", pero este mortal, no la vuelve a pisar.
Que se la queden los romanos, y la gente que sepa valorar las antigüedades, yo me quedo con mi Barna sin lugar a dudas.
Siempre me quedará Burundi.... y a ellos el Coliseo.

2 comentarios:

EDUARD dijo...

Es curioso porque más de una y dos personas (pero menos de veinte...)me han dicho que los dependientes y camareros de Barcelona son muy antipáticos. Me imagino que estamos acostumbrados a lo que hay y no reparamos en si realmente lo son.
Respecto a tu apreciación sobre la ciudad eterna, yo lo hago extensible a todo el país: mientras no cambie (el país, claro), intentaré no pisarlo (la pena es que sé que un día tendré que ir, muy a mi pesar, eso sí).

Esquilache dijo...

Que coño hacen 3 millones de imbéciles en un sitio tan bonito?

Por cierto Parrian, para cuando la campaña pro 5ª Tortuga ninja?