domingo, 1 de marzo de 2009

COMO SHERLOCK HOLMES

Noto que tengo miles de ojos pegados a mi nuca esperando a ver cuál va a ser mi siguiente movimiento, mi próxima caída, mi posterior metedura de pata, mi ulterior salida de tono, mi subsiguiente gran idea o mi correlativo fracaso.
Esos ojos me ponen nervioso, entiendo que cada persona tenga su punto de vista, y que seguro que lo hagan con buena fe, pero me da mucha rabia darme cuenta que la gente me trata como un bebé.
Tengo casi 32 años y he hecho muchas más cosas (buenas y malas) que la mayoría de esa gente que deposita sus óculos en mí, y sé qué he de hacer, quizás de la sensación que no, pero me considero un tío bastante inteligente y con capacidad de anticiparme a muchas cosas, no a todas, por supuesto, pero sé moverme, sé informarme y estoy intentando apender a ser feliz, que es la única cosa que persigo y que sé que me cosará tanto que dudo que lo consiga, pero lo he de intentar y esos ojos sólo hacen crecer en mí inseguridad.
Mirad mi camino una vez se hayan retirado viejos fantasmas y daños del pasado, no ahora, que me deslumbraréis y lo único que sucederá es que coja un atajo a "nunca jamás". Gracias...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tío, lo único que sé es que tendrías que haberte venido a ver al Sant Andreu. A ver si sube...
En serio, no creo que haya gente mirándote esperando a ver tu próxima cagada. El problema es que somos todos algo egocéntricos y pensamos que sólo nos miran a nosotros cuando, en el fondo, la gente tiene cosas más importantes que hacer que estar sentada observando nuestras cagadas.